El Alga Afa, un tesoro que nos brinda el mar.




Los algas AFA (aphanizomenon flos aquae) son seres vivos eucarioticos que además de vivir en el agua llevan a cabo fotosíntesis y parecen ser plantas. Son cianobacterias, que forman parte de las células procariotas (véase spirulina o chlorella), aunque anteriormente fueron denominadas como cianobacterias o algas verdeazulados. Las flores de estos algas crecen de forma silvestre en el lago Upper Klamath en el sur de Oregón (EE.UU.), de ahí su nombre alga Klamath. Este lago, mayoritariamente abastecido de agua de los ríos del parque nacional cercano, se encuentra en una antigua zona volcánica en una altura de 1500 metros sobre el nivel del mar. Los algas aphanizomenon flos aquae contienen 20 de los 25 aminoácidos conocidos en el cuerpo humano, ocho de ellos esenciales y 12 no esenciales. Puesto que el cuerpo humano no puede crear aminoácidos esenciales es importante su suministro a través de la alimentación. Estos algas además contienen enzimas, coenzimas y vitaminas favorecedores, elementos minerales y oligoelementos. Entre otros además β-caroteno, la mayoría de las vitaminas del grupo B (especialmente mucha vitamina B12), vitamina E y más ácidos grasos esenciales que las semillas y nueces. El alga AFA contiene por ejemplo casi el mismo nivel de ácidos gamma-linolénico como la leche materna. Para un óptimo desarrollo y funcionamiento del cerebro son importantes los ácidos grasos esenciales (ácido eicosapentanoico (EPA), ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido alfa-linolénico). Como “reconstituyente para los nervios” protege además el sistema nervioso y el corazón.
El color verdinegro de los algas Klamath demuestra un alto nivel de clorofila que ocupa varias tareas durante la fotosíntesis. La mayor parte sirve para la absorción de luz y para la transmisión de la energía absorbida (los casi 300 días soleadas del año ofrecen a los algas la energía lumínica intensa que necesitan para la fotosíntesis). Mejoran el suministro de oxígeno, la respiración celular y mejoran junto con los oligoelementos la flora intestinal fortaleciendo así el sistema inmunológico. Por este motivo los institutos de cancer recomiendan comer verduras verdes porque contienen asimismo mucha clorofila. Muy valioso es el alto nivel de proteínas. Éstas son macromoléculas biológicas que se forman de aminoácidos con ayuda de enlaces peptídicos. Los aminoácidos de los algas AFA son tan valiosos por su tamaño disminuido, su bajo peso molecular y por la falta de enlaces a la celulosa. Su composición única de oligoelementos y vitaminas surte efecto contra los radicales libres contrarrestando el proceso de envejecimiento.
El suelo vulcánico rico en elementos minerales de la zona del Klamath contiene las sustancias nutritivas ideales para los algas aphanizomenos flos aquae. El alga contiene cinc, un oligoelemento importante para el metabolismo de ácidos grasos esenciales y que es un catalizador de más de 200 encimas; el hierro surte efecto en los hematocitos rojos y es responsable del transporte del oxígeno en el cuerpo; se necesita manganeso para la biosíntesis de dopamina. Los algas Klamath contienen además mucho ácido ribonucleico (RNA), tirosina, fenilalanina, triptófano, ácido glutámico e histidina, compuestos que fomentan la inteligencia.
Es la combinación de estas y otros micronutrientes que fomentan la regeneración del cerebro, que mejoran la memoria y la concentración y que es bueno para depresiones, estrés y miedo. Como estos micronutrientes pasan la barrera hematoencefálica tenemos la posibilidad de normalizar e igualar las funciones del cerebro con estos algas. Una medición de ondas cerebrales, realizada en la Universidad de Nuevo México, demuestra el fomento de la armonización de los dos hemisferios cerebrales. Se puede decir que el alga AFA es uno de los alimentos más ricos en micronutrientes del mundo. Se publicaron estudios que demuestran una mejora considerable del flujo energético en los sinapsis (conexiones cerebrales) en niños hiperactivos, es decir, los neurotransmisores “trabajaron” mejor repercutiendo positivamente en la memoria. Los niños se concentraban mejor y sus notas se mejoraban. Se reducía la hiperactividad y los niños sufrían menos miedo y depresiones. Sus padres y personas de referencia mencionaron que depués de poco tiempo los niños estaban “más felices” y llenos de humor que antes. Incluso su capacidad de leer y de expresión se mejoraron al cabo de poco tiempo y eran “más tolerantes”. Puesto que el estrés en los colegios cada vez aumenta más el alga AFA es una buena posibilidad para ayudar a los niños de poder concentrarse mejor y durante más tiempo.
Barbara Simonsohn escribe en su libro sobre el alga: “encuentra con spriulina tranquilidad, experimenta con chlorella una desintoxicación y con el alga AFA claridad mental y un estable estado de buen humor”. Este efecto además es bueno contra la enfermedad de Alzheimer y falta de memoria en general. Estos algas ricos en micronutrientes aseguran un importante abastecimiento con elementos reconstituyentes para los niños y las personas mayores; en otras palabras es el alimento óptimo para el cerebro.



Alga AFA – Un milagro para algunos enfermos




Todos sabemos que el mar guarda en su fondo grandes tesoros, pero lo que no imaginábamos es que uno de esos tesoros fuera un alga. El Alga Aphanizomenon flos-aquae (AFA) o Alga Afa Verde-Azule, son un verdadero tesoro nutricional marino, el cual podemos alcanzar sin tener que mojarnos los pies.

Beneficios del Alga Afa
El Alga Afa es la de mayor espectro nutricional entre todas las algas conocidas, incluyendo vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales, fitonutrientes, enzimas activas y azúcares complejos.
Desde que se comercializó el alga afa, se observaron numerosos beneficios en la salud de los consumidores, como un mejor funcionamiento del sistema inmune, apoyo en procesos desinflamatorios y beneficios en el sistema nervioso.
El alga afa verde azul está indicada como tratamiento coadyuvante en varios trastornos, ya que su gran poder nutricional alcanza un amplio espectro de necesidades de nuestro organismo, tiene una altísima proporción de aminoácidos, minerales, vitaminas, ácidos grasos esenciales y clorofila, los cuales están muy indicados para limpiar y detoxificar la sangre, para procesos de déficit del sistema inmune, obesidad, y otras dolencias.
Son tantos los beneficios que se han observado, que varias revistas dedicadas a la salud y la nutrición han publicado algún artículo sobre esta nutritiva alga.

A pesar de que se consume desde hace ya un cuarto de siglo el Alga AFA (Aphanizomenon Flos Aquae) sigue siendo uno de los “superalimentos” naturales menos conocidos. Y, sin embargo, constituye una excelente fuente de agentes antioxidantes, antiinflamatorios y moléculas neuroregeneradoras.
Los estudios demuestran que entre el 60% y 70% del alga esta constituida por proteínas estando presentes los 20 aminoácidos y por lo tanto, todos los esenciales, en la misma proporción que se hallan en el cuerpo humano. Además contiene minerales orgánicos altamente asimilables, 14 vitaminas – incluyendo las del grupo B- especialmente la B12- , beta carotenos – en ambas formas: cis y trans; lo que ayuda a su asimilación-, 14 carotenoides- incluyendo alpha y gamma-, ficocianinos- agentes antiinflamatorios e inhibidores selectivos naturales COX-2-, polisacaridos- que, como se sabe, son inmunomoduladores-, acidos grasos omega 3- lo que ayuda a reducir el nivel de colesterol “malo” y los triglicéridos- y un alto porcentaje de clorofila lo que contribuye a la limpieza y detoxificacion de la sangre (estudios recientes indican que incluir clorofila en la dieta puede jugar un papel significativo antimutagénico y anticancerígeno)
Se ha comprobado que activan con rapidez las “células asesinas” del sistema inmune y , a la vez, estimulan la actividad de los macrófagos. Se trata, pues de un excelente activador del sistema inmunitario.
Se ha probado asimismo en ratas que normalizan el metabolismo de las grasas al rebajar el nivel del acido araquidónico, el colesterol y los triglicéridos e, incluso, inhibe la producción pancreática de las a- aminasas lo que hace descender los niveles excesivos de glucemia e inhibe parcialmente la actividad intestinas de dos enzimas, la sucrosa y la maltosa, responsables de la asimilación de los azucares por la corriente sanguínea.

 Extracto del Articulo extraído de la revista Discovery DSalud

 

 

 

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